Cuando la boda se aplaza. Cambio de fechas, mismas ilusiones

Nuestra publicación de hoy es un homenaje a todas esas parejas que quieren seguir celebrando, a todos esos “Sí quiero” aplazados, que pronto llegarán y nos emocionarán más que nunca… Como el de Esther y Pedro, quienes tenían previsto celebrar su boda el pasado 30 de mayo de 2020, fecha que se han visto obligados a posponer a causa del coronavirus, y es que, según un estudio de Bodas.net, el “bichito” ha puesto patas arriba los planes de unas 17.000 parejas que como ellos, soñaban con darse el “Sí quiero” el pasado año.

¿Quién dijo que el amor no puede encontrarse en internet? Esther y Pedro se conocieron gracias a Meetic, la popular aplicación para buscar pareja, y fue un 12 de noviembre de 2014, cuando dieron un paso más y quedaron personalmente en la Gran Vía madrileña, desde entonces no se han vuelto a separar: “Fue algo muy rápido, conectamos enseguida. La primera cita fue todo rodado… Nos pasamos horas y horas hablando, riendo y conociéndonos… “

Años más tarde llegó uno de los momentos más especiales de su vida: El nacimiento de su pequeña. Fue entonces cuando decidieron casarse por el juzgado y formalizar así su situación sentimental. Y aunque en aquella época no pudieron celebrar la boda que les hubiera gustado, la idea de hacerlo formaba parte de sus planes a corto plazo.

“Tras 3 años de ese momento, al final llegó el día de poder celebrarlo con nuestros familiares y amigos, y así poder tener esa maravillosa boda deseada”. Y es que Pedro decidió pedir oficialmente su mano, y lo hizo al estilo tradicional: “Me sorprendió bastante porque no venía mucho a cuento el momento en el que me lo dijo, y utilizó las típicas palabras de… ¿Quieres casarte conmigo?”. La respuesta fue un rotundo ¡Sí!

Su gran día debería haber sido el 30 de mayo de 2020, Esther nos cuenta que eligieron esa fecha porque Mayo es un mes que siempre le ha gustado para este tipo de celebraciones, “Y al ser a finales, puedes medio garantizar que al menos la temperatura ya sea buena”. Sin embargo no pudo ser, y debido a la situación en la que nos encontrábamos por aquel entonces, decidieron posponer su enlace. Esther nos confiesa que fue ella la que más sufrió “creo que la novia casi siempre es la que peor lo pasa… Me daba miedo pensar en todas las personas que no iban a poder venir, y en todo lo que queríamos vivir con ellos y no iba a poder ser…”

En su cabeza, la idea seguía siendo casarse en el 2020, por eso eligieron el 15 de agosto como su nueva fecha especial en el calendario, y lo hicieron un poco obligados por la disponibilidad de la finca: “Simplemente era o agosto, o invierno, no nos daban más opciones. Y, aunque sé que son muy bonitas, yo no quería una boda de invierno. Me relajé bastante cuando pudimos aplazarlo, pero en mi interior seguían las dudas de si de verdad lo íbamos a poder celebrar como queríamos o no iba a ser la boda deseada…”

Inmersos en un mar de dudas, y ante una situación que lejos de solucionarse empeoraba mes a mes aquí en Madrid, pero teniendo claro en todo momento que querían casarse, se armaron de valor y decidieron volver a aplazar su enlace, posponiendo la fecha de la boda para el 21 de agosto de 2021, y lo hicieron, básicamente “Para asegurarnos de que todos los invitados iban a poder venir, o al menos darles más posibilidades, porque con el tema de la pandemia, había mucha gente que tenía miedo de viajar. A mí me habría gustado poder recuperar el 30 de mayo, pero no estaba disponible, así que, agosto… No queda otra más que adaptarse”.

En cuanto al tipo de celebración, lo tenían claro desde el principio, y eso sí que no ha cambiado… Querían y quieren una boda familiar de no más de 70 personas que serán testigos de uno de los momentos más especiales y emotivos de su gran día “al estar ya casados lo que haremos será una ceremonia simbólica diciendo lo que somos el uno para el otro”.

Si hay algo que nos ha enseñado Esther en esta entrevista, es que siempre se puede sacar el lado bueno de las cosas, todo es cuestión de actitud: “Si quieres tener la boda de tus sueños, no importa tener que aplazarla, ya que lo realmente importante es poder vivirla y disfrutarla con tus invitados de la mejor manera posible. A veces retrasar las cosas hace que sean mejores, o que al menos, podamos valorar más ese momento, por el esfuerzo que ha requerido cambiarlo”

Para finalizar, una dosis de energía y positivismo que esperamos que contagie a todas esas parejas que se encuentran en su misma situación: “Yo sé que el 2021 va a ser un año que va a cambiar nuestras vidas, y me hace muy feliz pensar que precisamente será el año en el que podamos disfrutar con nuestros familiares y amigos de uno de los momentos más bonitos de nuestra vida”.

Despedimos nuestro post de hoy, no sin antes dar las gracias a Esther y Pedro por aceptar esta propuesta y querer formar parte de nuestro Blog. Les deseamos una boda a la altura de su amor, que esperamos poder compartir con tod@s vosotr@s dentro de unos meses…

Lorena A.M.

Lorena A.M.

Fundadora y Directora de Blancas Nubes. Luchadora incansable, enamorada de mi trabajo, soñadora sin medida y tremendamente… ¡FELIZ!

4 comentarios en «Cuando la boda se aplaza. Cambio de fechas, mismas ilusiones»

  1. Una historia muy bonita la de Esther y Pedro…Al final, seguro que ese esperado 21 de agosto de 2021 será inmejorable y disfrutarán de una ceremonia inolvidable en compañía de sus seres queridos! Les deseo mucha suerte 💕

  2. Un post real como la vida misma… Son tantas las parejas que están viviendo la misma situación que Esther y Pedro, que me ha parecido súper acertado que trateis este tema en el blog. ¡Un trabajo impecable, como siempre!

  3. Me ha encantado la entrevista, me parece que habéis tratado un tema de total actualidad de un modo súper cercano y profesional. ¡Enhorabuena!

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